Han crecido, y han roto las Barbies y los lazos que las unían con su infancia, ahora las adolescentes se divierten vendiendose.
“Si estás soltera, subástate. Si estás soltero, puja”. Ese era el motivo de la fiesta del pasado 25 de abril en la discoteca Granada 10. Como si de una feria de ganado se tratase, los 'compradores' -en este caso chicos solteros con billetes de Monopoly como moneda de cambio- pujaban para llevarse a una u otra chica que con el único fin de venderse, mostraban sus 'habilidades' sometiendose a una serie de pruebas que las hacían demostrar su amor propio, su respeto a sí mismas y lo que se consideraban. Bajo las atentas miradas de los ‘compradores’, los ‘artículos’ eran mostrados y sus carasterísticas descritas, a continuación, empezaba la puja, momento en el que cada una de ellas podía sentirse orgullosa, probablemente era el momento más emocionante de su vida: habían pagado mucho por ella en una subasta. No puedo imaginar el sentimiento de orgullo, de alegría que cada chica sintió cuando la adjudicaron por una alta cantidad al mejor postor, y no creo que ese sentimiento sea comparable a cualquier otro, al oír salir aquellas palabras de la boca del subastador: “¡adjudicada por 500 euros al chico de las mechas rubias y la camiseta rosa!”. Ellos podían sentirse contentos: adquirían “piezas de coleccionista” a precios increíbles, podían permitirse el lujo de elegir a la chica que quisieran, y competir con los demás, debatir el precio que debían pagar por ella. Esto dice mucho de ellos, la clase de amigo que todas desearíamos tener, o mejor dicho, el comprador por el que todas desearíamos ser compradas. Parece ser que este tipo de gente se caracteriza por su inteligencia, sensibilidad, cultura y sobre todo, gusto para elegir. Creo que esa ha sido su mayor aspiración en la vida, su mayor logro: ganar una subasta de chicas en la discoteca light de moda.
En cuanto a los dueños de dicha discoteca, aquella noche se salieron, triunfaron: habían tenido una idea brillante, ¿qué importa que atente contra la dignidad de cualquier persona?, ¿qué importa que moleste a cualquier persona cuyo encefalograma no sea plano? Estaban ganando dinero. La gente se divertía, los chicos disfrutaban viendo a las chicas desfilar, y las chicas disfrutaban siendo juzgadas. Y ellos estaban ganando dinero.
Es curioso lo poco que importan las personas cuando hay dinero en juego. Es curioso que a pesar de todo lo que se ha intentado, siga habiendo hombres que crean que pueden comprar a mujeres, y mujeres que piensen que pueden ser compradas, y que quieran serlo. Es curiosa la falta de cariño hacia las PERSONAS que existe en nuestra sociedad, el desprecio que se hace a algunas de ellas…
Es curioso que la clave: “es de broma, no es dinero real…” justifique que se subasten mujeres.
Es curioso que prohiban estupideces tales como bajarse una canción de internet, y permitan semejante ofensa contra una persona.
¿Realmente ha cambiado algo a lo largo de los siglos?
Podemos preguntar a los compradores del 25 de abril en Granada 10, o a los artículos vendidos. Probablemente ellos tengan la respuesta.Celia Barros Carrobles
Reincido en la misma cuestión que expongo al principio: Este texto no es mio. Es mejor evitar confusiones cuando hay tiempo que enfrentarme a la SGAE en los tribunales por plagio...
Solo decirte desde aquí, Celia, que como dice el titulo: Bravo, bravísimo.


